
Existe gran cantidad de información sobre ser positivo, tantos tips y serie de consejos para realmente tener y mantener una actitud positiva.
Vivimos en un mundo en donde los pensamientos negativos son lo primero que se nos viene como intensión. Moderar, suprimir o cambiar es una cuestión difícil porque estamos yendo en contra de nuestra naturaleza. Los libros de autoayuda sirven de mucho, pero si no hacemos de ello una constancia todo se quedaría ahí sin terminar bien. Es decir, con más pesimismo que antes.
No existe una solución fácil para poder cambiar nuestras actitudes ya que somos el producto de años de experiencias negativas, unas más que otras. Si vemos todo esto desde el punto de vista de la Programación Neurolinguistica (PNL) diremos que son cientos de años de lo mismo.
¿Quien alguna vez no ha estado en una situación en donde las ideas negativas se viene a nuestra mente a borbotones, inclusive hasta llegar momentos de depresión. O ¿quien alguna vez no ha sentido la alegría desbordante que era casi incontenible, la risa de algo gracioso que parecía interminable? Creo que todos atravesamos por situaciones malas y buenas. Así es la vida.
Yo resumiría el ser positivo en dos grandes decisiones: el aceptar y el disfrutar.
Aceptar, es la decisión más importante que tomamos sobre hechos que no tenemos control. Aceptar libera la mente de pensamientos negativos cuando surgen eventos incontrolables. Aceptar que todos tenemos límites, que no somos perfectos, que sólo nuestra actitud puede superar las barreras, etc.
Pero, la aceptación no es sólo de lo que nos rodea, sino de nosotros mismos, es decir de cómo somos, de nuestras capacidades y habilidades de nuestro físico, pensamientos y tantas otras cosas interminables.
Aceptar no significa no aprender, no evolucionar, no crecer ni mucho menos no trascender. Significa que, mientras más rápido aceptemos que hemos fracasados o que no sabemos, más rápido seremos capaces de darle solución y aceptar nuevos retos.
La aceptación, es el paso más importante para poder entrar al segundo paso que es el disfrutar.
Disfrutar de la vida tal cual es, con sus picos de alegría y sus momentos de tristezas. Disfrutar de nuestros fracasos sólo se logrará si antes lo hemos aceptado. Disfrutar es vivir la vida intensamente basada en grandes valores universales que nos permite un orden en las cosas.
Ambos grandes conceptos son decisiones, es decir, están bajo nuestro control. Nadie nos puede imponer. Somos nosotros quienes decidimos aceptar y disfrutar.
@RichardGI
Hay que preocuparnos de los eventos controlables y olvidarnos de los incontrolables. Ejm: El clima no está bajo nuestro control, entonces que no nos anime o desanime; el trabajo está bajo nuestro control, hagamos que esto sea el mejor.
ResponderSuprimirCarmen A.